El Código Técnico, que también podría ser llamado ''La
Biblia para arquitectos'', es la normativa que regula las exigencias básicas de
calidad e higiene que deben cumplir todos los edificios. Forma parte de un
documento relativamente extenso y complejo que debe acompañar a todo proyecto
de arquitectura en que se justifica todos los requerimientos anteriormente
citados. Este documento se implantó a partir del año 2006 lo que supuso un gran
cambio en la mentalidad y en la forma de trabajar de todos los arquitectos. Pero
hasta entonces, ¿no había ningún tipo de exigencias o marco normativo que
hubiera que cumplir?.
Lo había, pero éste no era de obligado cumplimiento.
Antiguamente estaban las llamadas Normas Tecnológicas de la Edificación (NTE)
cuya función era exactamente la misma que la del Código Técnico (CTE) pero cuya
diferencia radicaba en que la primera no era de obligado cumplimiento si no que
se limitaba a hacer una serie de recomendaciones y pautas para llevar a cabo el
proceso edificatorio. Es por ello por lo que el Código Técnico marcó un punto
de inflexión a la hora de hacer arquitectura ya que la gran cantidad de
edificios construidos hasta ese momento no cumplían las exigencias que se
requerían. Probablemente te hayas dado cuenta, y seguro que sensitivamente, de
los cambios de temperatura que hace en cualquier edificio de los años 60 cuyo
aislamiento térmico es prácticamente nulo por lo que no tenían ningún tipo de barrera
térmica ante el cambio de temperaturas.
Hoy día la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) no
obliga a ajustarse a estas nuevas exigencias si no que serán todos aquellos
nuevos edificios de nueva planta o aquellos que sean objeto de adecuación,
reforma o rehabilitación los que deban adaptarse al marco normativo.
Siendo consciente la Unión Europea del tremendo reto al que
nos enfrentamos, empezando y terminando con el gran desafío que supone el
cambio climático, se han propuesto una serie de objetivos que todos los países
de la Unión Europea deben cumplir de cara al año 2020. Éstas se resumen en:
- Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero un 20%.
Entiéndase por aquéllos derivados de la actividad humana y que desde el campo de la arquitectura tiene especial transcendencia debido al consumo de energía, utilización y transporte de materiales de la construcción.
- Obtener al menos el 20 % del consumo energético a partir de fuentes renovables.
Gran cantidad de la energía que utilizamos hoy día proviene de combustibles fósiles, ¿porqué no aprovechar la energía que recibimos de elementos naturales como el sol, el agua o el viento?
- Aumentar en un 20% la eficiencia energética.
A través de las exigencias básicas que se encuentran regulados por el CTE tal y como hemos descrito anteriormente.
Hay que decir que estando a mediados de 2018 el panorama
actual no es nada halagüeño por lo que parece especialmente difícil que España pueda
cumplir los anteriores objetivos. No obstante sabemos que éstas son las pautas
y modelos de actuación que debemos llevar a cabo a la hora de realizar un
proyecto, de manera que podamos garantizar la conservación del medio ambiente y
más directamente con el entorno que nos rodea con objeto de hacer de nuestro
presente un futuro más prometedor.
La UE y los objetivos 20/20/20
Reviewed by Emai Arquitectura
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mayo 31, 2018
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